SEMANA XVIII

Miércoles xviii: «¡Mujer, qué grande es tu fe, que se cumpla tu deseo!»


Evangelio de San Mateo 15,21-28

• Episodio paradójico, desconcertante: una mujer cananea se acerca a Jesús para pedirle un favor. Jesús la desdeña. Los discípulos insisten: «Atiéndela, porque nos persigue a gritos». ¿Cómo entender estos diálogos que son como de sordos?

• El ejemplo de la mujer cananea es una ilustración del pasaje anterior (Evangelio de ayer) sobre la pureza del corazón: ella, mujer pagana, excluida del pueblo, impura, tiene una fe prístina en su corazón.

• Los discípulos que quieren alejarla reaccionan atados por legalismos farisaicos. Representan a los cristianos de origen judío, para quienes escribe Mateo su Evangelio, que seguían deudores de las prácticas judías.

• Jesús da una lección a modo de controversia. Él mismo se pone la objeción: Yo vine para los judíos, no para los paganos. Pero, refutado por la fe y la palabra de la mujer, con su acción sanadora dice claramente: el Reino de Dios ha llegado a los paganos.

• Eso era lo que vivían esas comunidades cristianas de origen judío en medio de gente no judía. Jesús dice: ¡Qué grande es su fe!

Semana XVIII – Jueves: Transfiguración del Señor (aquí)