ARTE, POEMAS E IMÁGENES

A Loor de la Asunción de María - Tres sonetos
— por Gerardo Diego

¿Adónde va, cuando se va, la llama?
¿Adónde va, cuando se va, la rosa?
¿Adónde sube, se disuelve airosa,
hélice, rosa y sueño de la rama?

¿Adónde va la llama, quién la llama?
A la rosa en escorzo ¿quién la acosa?
¿Qué regazo, qué esfera deleitosa,
qué amor de Padre la alza y la reclama?

¿Adónde va, cuando se va escondiendo
y el aire, el cielo queda ardiendo, oliendo
a olor, ardor, amor de rosa hurtada?

¿Y adónde va el que queda, el que aquí abajo,
ciego del resplandor se asoma al tajo
de la sombra transida, enamorada?

 

Esta vez como aquella, aunque distinto.
El Hijo ascendió al Padre en pura flecha.
Hoy va la Madre al Hijo, va derecha
al Uno y Trino, al trono en su recinto.

Ella va a ser la flor del laberinto,
engaste en hueco desde aquella fecha,
cuando fue concebida sin sospecha
de huella original, de oscuro instinto.

Por eso sube altísima y raptada
en garras de los Ángeles de presa,
por eso el aire, el cielo rasga, horada,

profundiza en columna que no cesa,
se nos va, se nos pierde, pincelada
de espuma azul en el azul sorpresa.xxxxxxxxx

No se nos pierde, no. Se va y se queda.
Coronada de cielo, tierra añora
y baja en descensión de mediadora,
rampa de amor, dulcísima vereda.

Recados del favor nos desenreda
la mensajera, la revoladora,
la paloma de paz. Heridla ahora:
ya se acabó el suplicio de la veda.

Hoy sobre todo que es la fiesta en Roma
y se ha visto volar otra Paloma
y posarse en la nieve de una tiara.

La Asunción de María —vítor, cielos—,
corazonada ayer de mis abuelos,
en luz, luz, luz de Dogma se declara.xxxxxxxx

 

Gerardo Diego (1896-1987) pertenece a la Generación del 27, que cuenta con varios de los mejores poetas en lengua española del siglo XX, Jorge Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti, entre otros. Fue un poeta polifacético, cultivó las formas tradicionales y las de vanguardia como el creacionismo; tocaba muy bien el piano y daba conciertos de música y poesía.

Los tres sonetos no carecen de rebuscamiento barroco, lo cual obliga a rebuscar significados. Unas sugerencias breves para la lectura. El primer soneto es aéreo, sutil, levitante, todo vuela airoso al cielo: la llama, la rosa, aromas, amores, ardores, que son símbolo de María que asciende al cielo. No se evapora en los aires, el Padre la acoge en su regazo. Rosa en escorzo, vista en perspectiva ascendente desde abajo. El tajo de la sombra, precipicio de la muerte que ha sido transida.

El segundo coloca en paralelo, pero diferente, la Ascensión del Señor y la Asunción de la Señora. Alude a la Asunción como Misterio que consuma el Misterio de la Inmaculada Concepción. Ella también, raptada por los ángeles, se pierde en el etéreo, con la imagen de la Ascensión en san Lucas.

El tercero celebra la proclamación del Dogma de la Asunción. Como dice el Prefacio de la Misa de la Ascensión, así como Jesús sube al cielo pero no nos deja, María sube también pero queda entre nosotros como mediadora e intercesora. Alusión al Espíritu Santo que inspira al papa la proclamación del dogma, corazonada que era de los abuelos del poeta.

Ilustraciones:
• Bartolomeo della Gatta (1448-1502): La Asunción de la Virgen María
• Doménikos Theotokópoulos, El Greco (1541- 1614): Icono de la Dormición de María, 1565-67
• Charles-Antoine Bridan (1730-1808): Escultura de la Asunción de María en el coro de la Catedral de Chartres