SEMANA XXXII — EVANGELIOS

Lunes xxxii: «¡Señor, auméntanos la fe!»


Evangelio de San Lucas 17,1-6

• Una pregunta me asalta al leer esta secuencia de tres dichos de Jesús: sobre los escándalos, sobre el perdón de las ofensas y sobre la fe que obra prodigios.

• Escándalos, perdón, fe: ¿cuál es el hilo que cose esta secuencia de dichos disparatados? Puede que sea la fe. Comencemos por el segundo dicho y el tercero.

• Es un prodigio, si acaso ocurriera, eso de tener fe para trasladar árboles de un sitio a otro. Marcos y Mateo refieren este dicho a ¡una fe capaz de desplazar montes! (Mc 11,23; Mt 17,20)

• Puede que se necesite, entonces, una fe que desplaza árboles y montañas, no para realizar esos prodigios, sino para perdonar siete veces al día al hermano que te ofende siete veces al día.

• Puede que se necesite también fe como una semilla de mostaza para evitar los escándalos que socavan por completo la confianza necesaria para convivir en sociedad.

• Una de las razones de las crisis actuales que conducen a situaciones sociales y políticas cada vez peores es el quiebre de la confianza en las instituciones y en las personas. ¿Cómo revertir esas situaciones?

• No hay soluciones mágicas ni mesianismos redentores que resulten eficaces. Solo la reconstitución del tejido social en la confianza se puede encontrar alguna solución. Pero eso requiere sembrar la pequeña semilla de la confianza y cultivarla.

 

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Reflexión: Julián Riquelme

• Contexto - Palestina, año 30: No hacer daño a los demás y perdonar el daño que nos hacen, es tarea de los seguidores de Jesús. - Grecia, año 80: Vivir en comunidad, exige atención a cómo conducirnos en las relaciones interpersonales, cuidando con sabiduría nuestras palabras, actitudes y acciones y cooperando con la gracia de Dios.

• Sentido El Evangelio contiene “Tres enseñanzas de Jesús". El texto puede dividirse a su vez en tres partes:

• Escándalo a los pequeños (1-3ª). Debido a la ignorancia de la gente y a la torpeza de los líderes, “es inevitable que haya escándalos”. En la Biblia “escandalizar” es impedir la plenitud, el caminar y la maduración de los hermanos, que no han llegado a una fe adulta. El crecimiento del pequeño, débil e inestable debiera ser el centro de la preocupación de los seguidores de Jesús. Por eso, hay que tener cuidado de no impedir la maduración de los otros. Lección: Obstaculizar el crecimiento de las otras personas es una perversidad.

• Corrección fraterna y perdón (3b-4). Cuando ocurre una ofensa entre dos hermanos, conviene aclarar la situación para no fomentar las divisiones. El ofensor ha de mostrar su buena voluntad, reconociendo su falta. El ofendido ha de estar dispuesto a perdonar a quien se arrepiente con sinceridad. En las comunidades cristianas no somos santos ni ángeles, sino pecadores; pero pecadores sinceros, es decir, que queremos cambiar. Moraleja: Para cambiar no necesitamos ni policías ni tribunales ni multas, sino amor a Dios y al prójimo.

• Poder de la fe (5-6). Los Apóstoles dicen a Cristo: «Auméntanos la fe» (5). Le piden ayuda para ser solidarios con los débiles y no egocéntricos, y para cultivar la corrección fraterna y el perdón. No sabemos lo que Jesús respondió a esta petición. De todas maneras, las palabras que siguen son de un contenido profundo, pues se refieren a la fe, que está basada en el Amor: es decir, en la fuerza que mueve y hace crecer nuestra vida, puede liberarnos de la soledad y la separación, para hacernos entrar en la comunión con Dios y con los otros. Mensaje: ¿Pedimos en nuestra oración que nuestra fe se enraíce en el amor a Dios y al prójimo?

Semana XXXII – Martes (aquí)