PASCUA: SEMANA III

Sábado: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna»


Evangelio de San Juan 6,60-69

• El diálogo/polémica de Jesús con los judíos en la sinagoga de Cafarnaúm termina en una crisis. «Crisis» significa «división». Ocurrió con Jesús entonces y ha seguido ocurriendo después de su resurrección: unos se alejan de él, otros lo siguen.

• El itinerario de fe es un camino de libertad hacia un mundo nuevo. El pan repartido es signo de otro pan, el pan del cielo, que es Jesús mismo.

• Ocurre una división entre quienes escuchan a Jesús. Unos dicen: «¡Qué duro es este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?» Y se retiran.

• Esta crisis es semejante a la del pueblo al salir de Egipto. Murmuraron contra el Dios que les dio la libertad y quisieron volver atrás: «¿Para qué nos trajo Dios a este territorio? ¿Sólo para que nos maten a todos, y se lleven como esclavos a nuestras mujeres e hijos? ¡Mejor regresemos a Egipto!» (Num 14,3).

• ¿Cómo es posible vencer el temor a la libertad? ¿Cómo abrirse a la perspectiva de un mundo nuevo? Jesús lo indica: «El Espíritu es el que da la vida... las palabras que yo les he dicho son espíritu y vida».

• Es un don del Padre seguir a Jesús en esta aventura. «Nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede».

• Pedro, en nombre de los discípulos fieles al Jesús, responde a la invitación a seguirlo: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna».

• Concluye así este episodio de la multiplicación de los panes y su sentido simbólico. La cuestión clave es encontrar el Pan de la Vida, que es Jesús, y el pan que podemos ofrecernos unos a otros mediante la entrega de nuestra propia vida.

 

Lectura: Hechos 9,31-42

• Como preámbulo del episodio de la conversión del oficial romano Cornelio y su familia, gracias a la predicación de Pedro, san Lucas narra dos acciones milagrosas de él: la sanación del paralítico Eneas y la resurrección de Tabita, que significa «Gacela».

• Ambos milagros replican dos de Jesús: la sanación en Cafarnaúm del paralítico que le presentaron llevándolo en camilla entre cuatro amigos, y la resurrección de la hija de Jairo, jefe de la sinagoga de Cafarnaúm.

 

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Reflexión: Julián Riquelme

• Contexto - Palestina, año 30: Los discípulos de Jesús poseen una idea del Mesías, que se centra en el triunfalismo humano. Sin embargo, Él renuncia a toda ambición excluyente. - Jerusalén, año 100: El seguimiento de Cristo exige asumir la propia responsabilidad frente al bien de los otros.

• Sentido El tema del Evangelio, que trata de “La crisis y la adhesión de quienes siguen a Jesús”, muestra tres aspectos importantes:

• Varios discípulos no aceptan la propuesta de Cristo (6,60-63). El seguimiento del Nazareno no es fácil; provoca crisis. Aparecen las dudas: el mensaje se hace duro, la situación se oscurece, ¿pan de vida o pan de trigo? ¿Entregarse a los demás? Hay seguidores que no se atreven, y desisten. Lección: La presentación que de su mensaje hacía Jesús era tan poco triunfalista que fácilmente causaba decepción, sobre todo entre los más cultivados.

• El Señor Jesús prefiere la gratuidad a la gloria humana (6.64-67). El fundamento y el sentido de ser cristianos consiste en apostar por Jesús, como regalo gratuito de Dios. El mismo Cristo se queda con unos pocos discípulos. La pregunta del Señor sigue hoy en pie: “¿También ustedes quieren irse?” Moraleja: La libertad es esencial para un encuentro de verdadera amistad y amor.

• Pedro habla en lugar de los Doce (6,68-69). Se trata de creer o no creer, de estar dispuesto o no a que el Espíritu Santo haga vida el Evangelio en nosotros. Los Doce dan el paso, siguen al Maestro de Nazareth. Para ellos, las Palabras de Jesús son de Vida: seducen, interpelan, y llaman a la decisión por el seguimiento. Mensaje: La Buena Nueva de Cristo solo puede ser aceptada a través del misterio de la fe.

Domingo IV de Pascua (aquí)