ADVIENTO II: EVANGELIOS

Jueves: «No ha nacido nadie más grande que Juan el Bautista»


Evangelio de San Mateo 11,11-15

• El fragmento evangélico de hoy está encuadrado por otros dos que tratan de la relación entre Juan y Jesús, entre los seguidores de Juan y los de Jesús (Mt 11,1-19).

• Desde la cárcel, Juan envía a sus discípulos a preguntar a Jesús si él es el Mesías que ha de venir. Jesús no responde directamente. Les dice: «Vayan a contar a Juan lo que ven y oyen».

• Luego, viene el fragmento de hoy. Jesús hace un elogio de Juan. Pregunta: «¿Qué salieron a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?».

• «Yo les aseguro, de los nacidos de mujer no ha surgido aún alguien más grande que Juan Bautista. Pero el último en el Reino de los cielos es mayor que él». Con ello Jesús indica la gran novedad del Reinado de Dios.

• Un Reinado, por cierto, que conlleva violencia: violencia infligida por quienes se oponen a Jesús; violencia padecida por quienes lo siguen y perseveran a pesar de las persecuciones.

• La parte final del pasaje es una ironía de Jesús sobre quienes quedan pasmados, no se deciden, rehúyen su responsabilidad. Es el Evangelio de mañana.

 

Lectura: Isaías 41,13-20

• El pasaje de Isaías expresa con delicada ternura el cuidado amoroso de Dios por su pueblo que vive en el destierro: «No temas, gusanito de Jacob, oruga de Israel, que Yo soy el que te ayuda –dice el Señor– tu redentor es el Dios de Israel».

• El oráculo contiene una promesa de liberación del destierro y repatriación a la tierra prometida, que se expresa mediante un contraste: la sed en la sequía del desierto y la exuberancia paradisíaca.

• «Los pobres y los indigentes buscan agua, y no la hay; su lengua está reseca por la sed. // Yo el Señor haré brotar ríos en las dunas áridas; en medio de los valles, manantiales».

 

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Reflexión: Julián Riquelme

• Contexto - Galilea, año 30: Probablemente Jesús haya tenido que tomar posición respecto a Juan y responder a las preguntas que se le hacían al respecto. - Antioquía (Siria), año 80: Desde Juan Bautista en adelante los nacionalistas (como por ejemplo los zelotas) quieren instaurar de manera violenta el Reinado de Israel como el Reinado de Dios sobre la tierra. Cristo rechaza esta corriente, porque quiere que, con su gracia y nuestro esfuerzo, propiciemos la germinación del Reinado de Dios en los habitantes de todas las naciones.

• Sentido  El Evangelio contiene el “Testimonio de Jesús sobre Juan Bautista”. El texto manifiesta los siguientes pasos:

• Grandeza de Juan (11,11-12). La grandeza de una persona no se mide por sus cualidades intrínsecas, sino por su participación en el Reinado de Dios. Juan es muy grande, pues está en el umbral de ese Reinado; pero el discípulo más pequeño que, siguiendo a Jesús, participa ya del Reinado de Dios, es más grande que Juan. El versículo 12 es enigmático; podría interpretarse así: para participar en el Reinado de Dios, es necesario que primero una fuerza de arriba irrumpa en el ser humano: Dios tiene siempre la iniciativa; pero en un segundo momento el ser humano tiene que optar libremente, y para ello necesita del esfuerzo de su voluntad. Lección: El Bautista es ciertamente un hombre extraordinario. La gente acude a escucharlo atraída por su forma de ser, coherente y sincera.

• Relación Juan - Elías (11,13-14). Con Juan Bautista se termina el tiempo de la profecía; no esperen más avisos sobre el Mesías; las palabras “hasta Juan” son inclusivas: incluido Juan (cf. Lc 11,16ª). El pueblo de Israel esperaba que volviera el profeta Elías, quien señalaría el fin los tiempos. Jesús reconoce que, en la persona de Juan, se hizo presente esta esperanza, debido a que con el Bautista ha llegado ese esperado fin de los tiempos (Mal 3,1). La aceptación de Jesús como Mesías y de Juan como Elías, es cuestión de voluntad, no de sentimiento o de razonamiento. Enseñanza: La franqueza del lenguaje del Bautista, la honestidad de su comportamiento y la austeridad de su vida le diferencian de otros personajes famosos y poderosos de la época, que invertían mucho en la apariencia.

• Conclusión (11,15). El Nazareno añade esta advertencia porque quienes están imbuidos de la ideología mesiánica tradicional tienen dificultad de aceptar lo que Él acaba de explicar. Mensaje: Personas como Juan Bautista, rectas, libres y valientes son figuras luminosas, fascinantes: nos inspiran a salir de la mediocridad, y a ser a su vez modelos de buena vida para los demás.

Nuestra Señora de Guadalupe (aquí)